Cómo hacer cuñas publicitarias paso a paso

Para hacer una cuña publicitaria necesitas cinco cosas: un objetivo concreto, un guion con gancho, mensaje y llamada a la acción, una duración que el texto pueda cumplir, una voz que encaje con tu negocio y una mezcla en la que se entienda todo. Esta guía recorre ese proceso en orden, con ejemplos para restaurantes, tiendas, gimnasios y hoteles, y explica cómo encajan las herramientas de IA en el trabajo.
En resumen
- Una cuña es un anuncio de audio breve: lo habitual en radio española son 20 o 30 segundos, y rara vez pasa del minuto.
- Define antes un solo objetivo y un solo público. Una cuña con un único problema y una única solución se recuerda mejor.
- Estructura el guion en tres bloques: gancho al inicio, mensaje central y llamada a la acción final con una sola acción.
- Si usas música comercial en un anuncio, es una sincronización que exige autorización de sus titulares. Con música licenciada para uso comercial te ahorras ese trámite.
- Escucha el resultado en el móvil, en el coche y con ruido de fondo antes de emitirlo.
Tabla de contenidos
- Qué es una cuña publicitaria y para qué sirve
- Paso 1: define el objetivo y el público
- Paso 2: elige la duración y calcula las palabras
- Paso 3: escribe el guion con gancho, mensaje y llamada a la acción
- Paso 4: elige voz, música y efectos
- Paso 5: graba, mezcla y revisa
- Cómo usar un generador de cuñas con IA
- Adaptar la cuña a tu sector
- Errores frecuentes al hacer una cuña
- Nuestra visión sobre las cuñas en el negocio
- Crea tus cuñas desde un solo panel
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Qué es una cuña publicitaria y para qué sirve
Una cuña es un espacio publicitario de radio que no suele durar más de 60 segundos y se repite en distintos momentos de la programación. Su función es dar a conocer un producto o servicio y conseguir que el oyente recuerde el mensaje cuando lo necesite. Además, debe incluir una llamada a la acción y transmitir cierta urgencia.
Hoy la cuña ya no vive solo en la radio. Se emite también en plataformas digitales, en pódcast y, sobre todo para un negocio con local, dentro del propio establecimiento: el mensaje suena donde el cliente ya está a punto de decidir. Un restaurante puede anunciar el menú del día entre canciones, una tienda puede avisar de una promoción de temporada y un gimnasio puede recordar el horario de una clase nueva.
La tesis doctoral de la Universitat Autònoma de Barcelona sobre el proceso creativo de la cuña recoge la visión de J. Rey: la cuña es la esencia de la publicidad radiofónica, el formato más común del medio. Por eso conviene hacerla con método y no improvisarla.
Paso 1: define el objetivo y el público
Antes de escribir una línea, responde por escrito a estas preguntas. Es el briefing mínimo de una cuña:
- Qué debe conseguir: más reservas, más visitas a la tienda, apuntes a una clase, conocimiento de marca.
- A quién se dirige: no vale “a todo el mundo”. Piensa en el cliente concreto: familias del barrio, oficinistas a la hora de comer, huéspedes que ya están en el hotel.
- Qué problema o deseo activa: no saber dónde comer cerca, querer entrenar sin aburrirse, buscar un regalo a última hora.
- Por qué elegirte: un motivo, no cinco.
- Qué acción esperas: venir, llamar, reservar, escanear un código.
Un objetivo concreto guía todo el proceso creativo y, tras emitir la cuña, te permite comprobar si funcionó. “Llenar las mesas de los martes por la noche” es un objetivo; “darnos a conocer” es un deseo. Cuanto más acotado esté el público, con más precisión podrás elegir el tono, el lenguaje y la propuesta.
Paso 2: elige la duración y calcula las palabras
La mayoría de los autores sitúa las cuñas entre los 15 segundos y un minuto, y los formatos de 20 y 30 segundos son los más frecuentes en la radio española. El INTEF, en su recurso educativo sobre la cuña, indica que suele durar entre 30 y 60 segundos. Las dos fuentes coinciden en lo importante: cuanto más corta, más tienes que renunciar a decir.

La duración también tiene efecto en el presupuesto si compras emisión. Cadena SER explica en sus tarifas de radio local y regional que el precio se fija sobre una duración estándar de 20 segundos, que el resto de duraciones son proporcionales y que las de 10 segundos o menos llevan un recargo del 20 %. Consulta siempre la tarifa vigente de la emisora que te interese.
Para un anuncio dentro de tu local no pagas por segundo, pero la atención del cliente sigue siendo limitada. Dos referencias prácticas:
| Duración | Para qué sirve | Palabras orientativas |
|---|---|---|
| 10 segundos | Un aviso muy directo: horario, oferta del día | unas 25 |
| 20 segundos | Una promesa y una acción | unas 50 |
| 30 segundos | Pequeña historia con problema y solución | unas 75 |
Son cifras de partida con una locución natural y pausada. La prueba definitiva es leer el texto en voz alta con un cronómetro. Si no cabe, no se acelera la lectura: se recorta el texto.
Paso 3: escribe el guion con gancho, mensaje y llamada a la acción
La estructura que recomiendan casi todas las guías es la misma, y el INTEF la resume así: define el objetivo, abre con un eslogan o frase impactante, desarrolla el mensaje de forma breve y ofrece una solución o llamada a la acción. Traducido a tiempos en una cuña de 30 segundos:
- Gancho (los 3 primeros segundos). Una pregunta, una situación reconocible o un sonido. Aquí se decide si te escuchan.
- Mensaje central (hasta el segundo 25, aproximadamente). Un problema concreto y su solución concreta. No mezcles dos o tres problemas: el tutorial de Radios Libres resume la cuña como problema concreto, solución concreta.
- Llamada a la acción (los últimos segundos). Una sola acción, con el nombre del negocio y un dato fácil de retener: el barrio, un teléfono corto, una web sencilla.
Un método de trabajo que funciona
- Escribe primero una versión larga con todo lo que quieres contar.
- Tacha hasta dejar una promesa y una acción.
- Escribe como se habla: frases cortas, palabras de la calle, nada de cartel de feria.
- Lee en voz alta, marca las pausas y ajusta ritmo y entonación, como aconseja el INTEF.
- Repite el nombre del negocio dos veces, sin que suene a letanía.
Tres guiones de ejemplo
Son modelos inventados para ilustrar la estructura; sustituye los datos por los de tu negocio.
Restaurante (unas 50 palabras, 20 segundos)
“¿Otra vez comida de táper delante del ordenador? Esta semana, tu pausa tiene mesa reservada. En Casa Marta cocinamos cada mañana un menú del día con guiso casero, postre y café. Mesa libre de lunes a viernes, de una a cuatro. Casa Marta, en la calle Mayor: la comida que te mereces.”
Gimnasio (unas 50 palabras, 20 segundos)
“Dices que empiezas el lunes, pero llega el lunes y no empiezas. Este lunes sí. En Fitzona tienes la primera semana de clases sin compromiso, con entrenadores que te esperan en la puerta. Pásate por Fitzona, en el centro comercial del barrio, y empieza de verdad.”
Tienda (unas 75 palabras, 30 segundos)
“Es sábado, son las ocho de la tarde y no tienes regalo. Tranquilo, en Detalles Lola abrimos hasta las nueve. Tenemos ideas desde pocos euros, envuelto en el momento y con tarjeta escrita a mano. Entras con un apuro y sales con una sonrisa. Detalles Lola, en la plaza del mercado. Los regalos de última hora, bien hechos.”
Observa el patrón: cada una abre con una situación reconocible, resuelve un solo problema y termina con el nombre del negocio y dónde encontrarlo.

Paso 4: elige voz, música y efectos
La voz transmite la personalidad de tu marca. Una campaña puede pedir cercanía, tranquilidad, energía o autoridad, y si el público empieza a asociar esa voz contigo, conviene mantenerla en campañas siguientes. Un locutor profesional no solo aporta buena dicción: da sentido al texto con pausas, inflexiones y cambios de registro. Los diálogos entre dos voces contrastadas también aportan dinamismo.
La música marca el ritmo y la ambientación. La UOC señala que la palabra suele captar primero la atención y que la música determina el ritmo y el ambiente de la pieza. Eso se traduce en una regla simple: la música acompaña, no compite con la voz. Los efectos, igual: pocos y con función, como una puerta, una copa o una caja registradora que sitúan al oyente en la escena en un segundo.
La música y los derechos
Aquí tropiezan muchos negocios. SGAE explica que incorporar una obra musical a una cuña es una sincronización que exige autorización de sus titulares, y que no existe una tarifa fija: cada titular decide el precio. Es decir, poner un tema conocido de fondo en tu anuncio no es un detalle menor, y resolver licencias y derechos antes de usar música comercial forma parte del trabajo.
La salida más sencilla es trabajar con música creada o licenciada específicamente para uso comercial. En Ondeón ofrecemos un repertorio licenciado propio, con documentación oficial incluida en todos los planes, y puedes ver cómo funciona en nuestra página sobre canciones sin copyright para uso comercial.
Paso 5: graba, mezcla y revisa
Para grabar una cuña necesitas, según la Universidad CEU Cardenal Herrera, un ordenador con un programa de edición de sonido (Pro Tools, Logic, Studio One, Cubase, GarageBand, Reaper o Audacity), una voz locutora, un micrófono de calidad y un guion que marque tiempos, texto, efectos y músicas. La edición consiste en armar el puzle en el programa: colocar la locución, subir y bajar volúmenes, elegir la mejor toma. Una buena mezcla y masterización garantizan niveles de escucha correctos, equilibrio entre voz y música e inteligibilidad.
Antes de darla por buena, haz esta lista de comprobación:
- Se entiende el nombre del negocio a la primera escucha.
- La oferta o el dato clave no queda tapado por la música.
- La duración real coincide con la prevista.
- Hay una sola acción al final.
- Suena bien en condiciones reales: Tomás Arriero recomienda probarla en el móvil, en el coche o con ruido moderado, no solo con buenos altavoces, porque el oyente no está sentado esperando tu anuncio.
Pide también a alguien que no conozca tu negocio que la escuche una vez y te diga qué ha entendido. Si no repite la oferta, el guion necesita otra pasada.
Cómo usar un generador de cuñas con IA
Un generador de cuñas parte de los mismos elementos que acabamos de ver: le das el negocio, el objetivo, el tono y la duración, y te devuelve un texto, una voz sintética y una base musical lista para usar. Es una forma rápida de pasar del papel al audio sin estudio ni locutor, y para muchos negocios pequeños es la manera más ágil de mantener mensajes siempre actualizados.
La calidad del resultado depende de lo que le pidas. Para sacarle partido:
- Dale el briefing completo: sector, público, oferta, acción y duración.
- Pide varias versiones y quédate con la que tenga el gancho más claro.
- Revisa el texto como si lo hubieras escrito tú: nombre correcto, dirección, horarios, precios y condiciones de la promoción.
- Escucha la pronunciación de nombres propios, calles y cifras.
- Comprueba los tiempos y que la música no tape la voz.
- Actualiza la pieza cuando cambie la oferta, para que no suene un mensaje caducado.
Con la herramienta de audio marketing de Ondeón puedes crear cuñas y mensajes promocionales con IA desde el mismo panel con el que gestionas la música de tu local.
Adaptar la cuña a tu sector
El mismo método da resultados distintos según el negocio. Algunas pautas para empezar:
- Restaurantes y cafeterías: mensajes apetecibles y cortos, ligados a momentos concretos (desayuno, menú del día, terraza). Si tu local es un bar o una cafetería, mira cómo planteamos la música en nuestra página de hilo musical para bares y cafeterías.
- Tiendas: promociones con fecha y motivo claro (rebajas, nueva colección, campaña de temporada), con una invitación a mirar y no solo a comprar.
- Gimnasios: horarios, clases nuevas y retos mensuales, con tono enérgico y cercano.
- Farmacias, clínicas y oficinas: mensajes sobrios sobre servicios, citas o campañas de salud, con voz tranquila y sin exagerar.
- Hoteles y alojamientos: servicios del propio hotel (desayuno, spa, restaurante, actividades) dirigidos a quien ya está dentro. Si tu cuña invita a reservar directamente, la llamada a la acción funciona mejor cuando lleva a una página clara; por eso conviene saber cómo crear una web profesional para tu alojamiento con reservas directas.
Errores frecuentes al hacer una cuña
- Querer contarlo todo. Una cuña con cuatro ofertas no comunica ninguna.
- Gancho tardío. Si empiezas con el nombre de la empresa y una frase corporativa, pierdes los primeros segundos, que son los que más cuentan.
- Guion de papel. Un texto que se lee bien puede sonar mal. Tomás Arriero advierte de que voz, música, efectos y mezcla forman parte del proceso creativo, no son un trámite final.
- Música que pisa la voz. Baja la base hasta que el texto se entienda sin esfuerzo.
- Varias llamadas a la acción. “Llámanos, visítanos, síguenos y reserva” equivale a no pedir nada.
- No renovar el mensaje. Una promoción pasada suena a descuido.
Nuestra visión sobre las cuñas en el negocio
Llevamos años viendo cómo los negocios usan el audio sin aprovecharlo. Ponen música de fondo, y a veces ni eso con garantías legales, y desaprovechan el momento en que el cliente está dentro, atento y con ganas de comprar.
Por eso creemos que música y mensaje deben gestionarse juntos. Con nuestro servicio, el negocio programa la música adecuada a su sector y ambiente, con repertorio licenciado y sin pagos a SGAE, AGEDI ni AIE, y desde el mismo panel crea cuñas y anuncios con inteligencia artificial para ofertas, horarios o campañas.
Nuestro consejo es empezar por una cuña corta, con una sola oferta y una sola acción, y renovarla con la temporada. Es más fácil de hacer, de escuchar y de recordar.
Guillermo
Crea tus cuñas desde un solo panel
Si tienes un local abierto al público, en Ondeón combinamos hilo musical libre de derechos de autor y herramientas de audio marketing para que tus cuñas suenen en tu establecimiento sin complicaciones. Los planes publicados son Ondeón Básico, por 120 € al año, y Ondeón Pro, por 180 € al año; Ondeón Business está disponible para necesidades mayores. Puedes ver todas las opciones en la página de contratación.

Si quieres ir más allá de una cuña suelta, conoce nuestro servicio de audio marketing para tu negocio o cómo trabajamos la identidad sonora de tu marca. También tienes más ideas en nuestro blog de música para negocios.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe durar una cuña publicitaria?
La mayoría de los autores sitúa las cuñas entre 15 segundos y un minuto, con 20 y 30 segundos como formatos más habituales en España. Para un negocio con un solo mensaje, 20 segundos suelen bastar. Calcula el texto leyéndolo en voz alta con cronómetro.
¿Qué estructura debe tener el guion de una cuña?
Tres bloques: un gancho en los primeros segundos, un mensaje central que plantee un problema y su solución, y una llamada a la acción con una sola petición. Cierra con el nombre del negocio y un dato fácil de recordar, como la ubicación.
¿Puedo poner música conocida en mi cuña?
Incorporar una obra musical a un anuncio es una sincronización que requiere autorización de sus titulares, y cada uno decide su precio, según SGAE. Por eso conviene usar música licenciada expresamente para uso comercial y conservar la documentación de la licencia.
¿Necesito un locutor profesional?
Un locutor profesional da sentido al texto con pausas y cambios de registro, y aporta credibilidad. Si prefieres una solución rápida para mensajes que cambian a menudo, un generador con voz de IA permite crear piezas en minutos, siempre revisando pronunciación, datos y duración.
¿Cómo sé si mi cuña funciona?
Compara el resultado con el objetivo que fijaste al principio: reservas, visitas, consultas por la oferta. Pregunta a tus clientes si recuerdan el anuncio y renueva el mensaje cuando cambie la promoción.
Fuentes
- Cuña, Marketing Directo
- El proceso creativo de la elaboración de la cuña, Universitat Autònoma de Barcelona
- Pódcast. La cuña publicitaria, INTEF
- Tarifas de radio locales y regionales 2026, Cadena SER
- Tutorial de cuñas, spots y promos, Radios Libres
- Cómo hacer una cuña de radio, Tomás Arriero
- Banda sonora: música, sonido, ambiente, voz, UOC
- Licencia de sincronización, SGAE
- Claves para elaborar una cuña publicitaria, CEU UCH


